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Entrevista Mariano Galperín

Por Rolando Gallego

Mariano Galperín estrena en cines «Tenemos que hablar», protagonizada por Marina Bellati, Marcelo Xicards, Guillermo Pfening, Luis Ziembrowski, Malena Sánchez, Moro Anghileri, Diego Cremonesi, Elvira Onetto y Francisco Garamona. Hablamos con Galperín para saber más detalles de la película.

¿⁠Cómo surgió la idea de Tenemos que hablar?

Hace rato me gusta la idea de priorizar los pensamientos a las palabras. Cuando se reúne gente, siempre en algún momento me descubro pensando en cualquier otra cosa de la que se está hablando, calculo que debe ser bastante común. Me pareció bueno hacer una película con solo esas situaciones. Una comedia acida que muestre por donde andan las cabezas de los personajes. Solo pensamientos, ni una palabra hablada. Había que tener un guion posible para filmar en una sola noche. De otro modo no íbamos a poder hacerlo.

¿⁠Cómo fue el rodaje, primero se filmaron las escenas y luego el audio, o cómo fue?

El rodaje estuvo genial, pusimos el cuerpo del mejor modo. Había que filmar todo en una noche, del atardecer al amanecer.  Rodaje apretado, nunca dude que lo íbamos a poder hacer y cuando salió el sol ,y ya no nos servía la luz, terminamos la última toma. Quería hacer algo muy cuidado, con calidad de luz y cámara, no varios planos secuencia. Después editamos sin sonido las imágenes, era algo muy raro que avanzaba. Ya tenía bocetos de diálogos y temas. Al terminar la edición, les envié a los actores por Whatsapp los textos y ellos me los devolvieron, también por Whatsapp, ya  actuados, sin haber visto ni un fotograma. Todo encajaba. Ya en la post de sonido, con muchos textos nuevos, vinieron los actores al estudio y los actuaron viendo las imágenes de sus partes. Muy Frankenstein.

¿⁠Cómo seleccionaste a los actores, con algunos volvés a trabajar y otros son la primera vez?

La mayoría de los actores ya participaron en películas mías anteriores, somos amigos y a todos nos gusta hacer lo que hacemos. A otros no los conocía, pero les gusto y el proyecto y se sumaron. Necesitaba mucha solidez actoral para lograrlo, y con ellos estaba tranquilo. Que sea en solo una noche simplifica las agendas de los actores, que son siempre un gran problema, pero ese martes 27 todos pudimos y la hicimos.

¿⁠Cómo te sentís con estrenar en medio de este contexto tan particular?

El contexto es terrorífico y mientras vas avanzando solo ves espaldas. Estrenar es genial, por eso estamos tan contentos.  La gente  la disfruto mucho en el Bafici, asi que seria lindo que la disfruten ahora en el Gaumont a las 20:30 todos los días.

⁠Se cumplieron casi 31 años del estreno de 1000 boomerangs, ¿qué recuerdos tenes del rodaje y de la película?

¡¡31 años!! Cuanto tiempo. 1000 Boomerangs fue una experiencia increíble. Iniciática para todos,  un semillero impresionante adelante y atrás de cámara. Salieron muchas historias de ahí, de todos los colores. El querido Bellotti… Vivíamos en el medio del campo, en un convento deshabitado en Gándara, filmábamos en 16mm y a las noches veíamos las proyecciones en las paredes de la iglesia. Bastante psicodelia, barro, amores, peleas, todo para poner en un cuadrito.

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