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Por Marcelo Cafferata

En una habitación plagada de recuerdos, aparecen pilas de libros, varios teléfonos y lámparas y algunos discos de vinilo que formarán parte de la música que mueve a los personajes y sus recuerdos. Claudia se lamenta por el fin de su vínculo con Miguel: todavía lo extraña, lo siente presente, algo de él ha quedado en ese espacio y en ella misma.

Como si rebobinásemos la historia los vemos a ellos volviendo de un cumpleaños de un amigo de Miguel. Antes de irse a dormir aparecen algunos momentos de la reunión en donde Claudia comienza a disparar algunas quejas como un amigo de Miguel que no dejó de mirarle desubicadamente los pechos sin que él ni siquiera se diese cuenta. Arrancan los chispazos de “porque vos no me cuidás” “te dije que no tendrías que haber venido” “lo que pasa que tus amigos y las novias ni me hablan” y lo que parecían pequeños detalles comienza a encaramarse en una discusión mucho más profunda donde salen a la luz asuntos que estaban escondidos pero que rápidamente emergen, dejando expuesto los problemas vinculares que están atravesando. Pero podemos rebobinar un poco más aún: ¿Cómo fue ese primer encuentro donde Claudia y Miguel se conocieron por primera vez?

Lo novedoso de la propuesta de la dramaturgia de Pablo Bellochio para “DOS: UNA DESCONEXIÓN” es que la historia de Claudia y Miguel está narrada por un grupo de cinco actrices y actores de forma tal que aparecen dos Miguel”es” en escena,  junto a tres Claudia”s”. La historia y los personajes se van desdoblando frente a nosotros presentando en escena tres tiempos diferentes que se van alternando, rompiendo con la cronología y permitiendo jugar a deconstruir este vínculo en tres tiempos diferentes que se entremezclan, invitando a seguir armando el rompecabezas.

Una vez que Bellochio instala a los cinco personajes en escena y vemos los tres momentos en un mismo espacio, duplica la apuesta y hace que los personajes interactúen donde el Miguel de hoy puede estar dialogando con la Claudia de un pasado reciente y todo se entreteje armoniosamente mostrando un gran trabajo con los diálogos y los momentos que propone la obra, con una dramaturgia que apela a un preciso mecanismo de relojería que funciona a la perfección.

La propuesta es sumamente interesante: no habla de la ruptura, ni del duelo, ni de cómo fluye todo en un comienzo, ni del enamoramiento inicial, ni de los momentos de crisis ni los recuerdos dulces. “DOS: UNA DESCONEXIÓN” se propone presentar TODO en un mismo plano y la interacción de todas esas piezas logra una mirada diferente para los temas de pareja que ya han sido sumamente transitados por el cine, la literatura y el teatro.

Después de tres exitosas temporadas en Espacio Polonia y El Método Kairós la obra vuelve con un elenco renovado al Espacio de El Jufre, una casona de Villa Crespo que le sienta perfectamente a la historia.

La puesta en escena de Pablo Bellocchio junto con la dirección de actores de Ivana Sabatini logra que ese juego entre personajes sea muy bien resuelto aún con algunos momentos menos armónicos como el monólogo inicial que Greta Guthauser interpreta con mucha solvencia pero cuyo texto suena algo forzado, pero que rápidamente fluye dentro del resto de la obra.

La pareja más joven interpretada por Ignacio Stamati y Luli Duek aporta momento de dulzura típica del primer encuentro y la ternura inicial con la que comienza a vincularse la pareja. Los momentos que la pareja entra en crisis hasta situaciones de reproches y discusiones muy violentas hacen que el propio autor (Pablo Bellocchio) junto a Sheila Saslavsky puedan lucirse en las escenas más dramáticas y expongan abiertamente el conflicto por el que atraviesa la relación logrando dos composiciones notablemente verosímiles.

Las discusiones y los cambios de humor que atraviesan Saslavsky-Bellocchio permiten que ambos puedan recorrer diferentes registros e ir creciendo a medida que se acentúan sus diferentes puntos de vista La dramaturgia aprovecha a explorar algunos lugares arquetípicos de la pareja como los temas económicos (la falta de trabajo, las cuentas por pagar, la vida bohemia del escritor frente a las obligaciones), los reclamos de atención y cuidado frente a una actitud del otro que parece totalmente indiferente y desinteresada, la rutina y el desgaste de la convivencia.

DOS: UNA DESCONEXIÓN” resuelve de manera creativa una temática ya visitada en el teatro permitiendo encontrar una forma nueva de presentar el conflicto y ver cómo va desintegrándose una relación frente a la incomunicación y la imposibilidad de contactar con el otro de alma a alma.  

DOS: UNA DESCONEXIÓN

De: Pablo Bellocchio

Dirección: Pablo Bellocchio y dirección de actores de Ivana Sabatini

Con: Pablo Bellocchio, Sheila Saslavsky, Luli Duek, Greta Guthauser e Ignacio Stamati.

EL JUFRE – Jufre 444 – Sábados 22.30 hs.

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