Tiempo de lectura: < 1 minuto

Por Marcelo Cafferata

Habrá muchos otros ejemplos, pero el primero que me viene a la cabeza es “Zelig”, donde Woody Allen plantea un documental completamente apócrifo y logra una de sus películas más libres y creativas.

Algo de esto sucede con la libertad que respira el nuevo trabajo de Gabriel Lichtmann, “La Estrella Roja”, que narra, justamente, en forma de falso documental, la historia de Laila, una presunta espía internacional vinculada con los nazis que se refugiaron en la Argentina, recurriendo a un extenso (y ficticio?) material de archivo a través de la investigación llevada a cabo por el personaje de Héctor Díaz, que da vida al propio Lichtmann (y una vez más logra un trabajo brillante!).

Una investigación que deviene obsesión, con historias que se narran como una gran mamushka albergando unas dentro de otras –que recuerda, por momentos, a las derivaciones de Llinás en sus “Historias Extraordinarias”- y moviéndose en varios planos al mismo tiempo (con referencias incluso, a otras películas, como “Mata Hari” o “Wakolda”).

La trama se va bifurcando y dando lugar a una galería de personajes que van conectando una pista con otra (con las participaciones de Juan Leyrado, Rafael Spregelburd, Walter Jacob, Ana Katz, Julieta Zylberberg y Javier Drolas) y allí es donde toma elementos del cine de Alejo Moguillansky, donde las más absurdas teorías y entramados, cierran en un círculo perfecto y virtuoso.

Compartir en: