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Por Marcelo Cafferata

La familia March formada por Marmee y sus cuatro hijas, son los personajes centrales de una de las historias más entrañables de la literatura: “MUJERCITAS”, que a más de 150 años de la publicación de su original, llega a los escenarios en una versión musical, que es primicia en Latinoamérica y que ya lleva un importante recorrido en Broadway.

El desafío es el de adaptar esta historia clásica proveniente de una novela que ha sido leída por varias generaciones, no solamente desde un novedoso registro musical sino también fortaleciendo las partes de la historia a las que se les puede dar una nueva mirada y una nueva lectura. Un padre que se encuentra en el frente de batalla en plena Guerra de Secesión deja en casa a una madre que debe luchar por salir adelante social y económicamente, con sus cuatro hijas de edades muy diferentes. Ellas son Meg, Jo, Amy y Beth, que han sido protagonistas de múltiples adaptaciones cinematográficas (la más reciente fue la de Greta Gerwig, “Ladybird” “Barbie”), cuatro almas que buscan su lugar en el mundo, con diferentes motivaciones de acuerdo con la etapa que cada una está viviendo.  

Juan Álvarez Prado (“Quien retiene a quien” “Los últimos cinco años”) tiene la titánica tarea de una puesta en escena de este clásico que tiene una complejidad particular por la multiplicidad de los personajes sobre los que tiene que balancearse la historia –por más que Jo tenga un rol sobresaliente-, las diferentes capas en las que se desarrolla la historia siguiendo los destinos de cada una de las hermanas (además de los relatos de Jo que se generan en escena y logran un efecto multiplicador), y de sostener la atención del público con un espectáculo que supera las dos horas y media de duración.

En este relato fuertemente autobiográfico, las cuatro hermanas que han jurado estar siempre juntas, encuentran sus diferencias y sus fortalezas en su vínculo, mientras conocen el amor y los vericuetos sentimentales, la fraternidad y la independencia y los sueños que cada una de ellas persigue. Beth busca destacarse en el arte y desarrollar su pasión por la música, Meg está pendiente de encontrar un amor en su vida, Amy está en pleno pasaje de la adolescencia a su juventud y Jo aspira a ser una gran escritora, claramente en el papel que se configura como el alter ego de Alcott.

Si bien por ser fiel al texto original “MUJERCITAS” trabaja fuertemente con los estereotipos propios de la época y dialoga con las heroínas de Jane Austen en donde tener un buen partido con quien casarse era una forma de ascenso social y de seguridad para un proyecto de vida, apoyada en el personaje de Jo, rebelde, revolucionaria, transgresora y emprendedora, la adaptación brinda una mirada de empoderamiento, libertad y búsqueda interior sin necesidad de seguir ninguna regla más que lo que el propio corazón determine.

Un gran trabajo de casting asegura un elenco homogéneo, talentoso y por momentos deslumbrante. Las cuatro hermanas están interpretadas por artistas sobresalientes que se destacan tanto en el terreno de la actuación como en la precisión y el talento vocal de cada una. A pesar de que se encuentran en sus primeros pasos en la calle Corrientes, todas tienen un desempeño más que destacado en el escenario, aprovechando de los momentos en que la historia les da la posibilidad de lucimiento.

Aldana Eve como Beth se destaca en sus momentos frente al piano que le ha regalado el Sr. Laurence (Alfredo Alesandro), Carmela Barsamián como Amy sabe sacarle provecho a sus escenas de adolescente para pasar luego a ser una joven que ha conocido el mundo del brazo de su tía (brillante Tiki Lovera con momentos sumamente deliciosos) y María Florencia Zapana dota a Meg, la hermana mayor, de ese tono perfecto de heroína de novela que encuentra el amor y forma una familia, aún resignando alguno de sus sueños.

Deborah Turza, una actriz de una vasta trayectoria en el terreno del musical se pone en la piel de Marmee con un brillante swing a cargo de Carla Liguori que le imprime una ternura y una dulzura para un retrato perfecto de la madre justa, comprensiva y amorosa, que logra destacarse en las canciones donde su figura cobra un protagonismo fundamental.

Los galanes de la historia están a cargo de Bruno Coccia (“Hair” “Kinky Boots”, excelente en un Laurie perfecto y señorial), Leandro Bassano como John Brooke y Julián Rubino (“De eso no se canta” “Despertar de primavera” “Saltimbanquis”) que se pone en la piel del Profesor Baher y logra con Jo uno de los momentos más potentes sobre el final de la obra.

El peso de la historia lo lleva Jo en sus espaldas: hilo conductor de todo el relato y partícipe fundamental de un movimiento de transformación personal y familiar, necesita de una actriz y cantante poderosa que pueda ponerse al hombro este rol complejo. Macarena Giraldez lo logra con creces (aún con algunos pequeño tics de sobreactuación que seguramente irán fluyendo a medida que avancen las funciones) y se destaca en cada uno de los desafíos que “MUJERCITAS” le propone.

Sobresale y sorprende, no solamente con una potencia vocal conmovedora en los momentos claves de la obra sino que además construye una Jo, moderna, sensible y fuerte, el firme motor de este clan March y Giraldez lo deja todo en el escenario.

De este modo “MUJERCITAS” se convierte en otro de los grandes musicales que se presenta en la calle Corriente con un sólido elenco y una puesta en escena que busca la perfección, apoyándose también en la precisión que logra en los rubros técnicos. Un musical imperdible.

MUJERCITAS

Dirección: Juan Álvarez Prado

Dirección Musical: Mariano Barreiro

Coreografía: Delfina García Escudero

Con: Macarena Giraldez, María Florencia Zapana, Aldana Eve, Carmela Barsamián, Bruno Coccia, Débora Turza, Leandro Bassano, Julián Rubino, Tiki Lovera y Alfredo Alessandro.

PASEO LA PLAZA – Avda. Corrientes 1660  – Miércoles 20.45 hs.

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