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Entrevista Laura Casabé

Por Rolando Gallego

La virgen de la tosquera, de Laura Casabé, basada en el cuento que da nombre a la película y también en El Carrito, incluidos en Los peligros de fumar en la cama, de Mariana Enríquez, con guion de Benjamin Naishtat, ya se puede ver en cines. Casi 40 mil espectadores ya la vieron en salas y por acá Casabé cuenta detalles de la propuesta.

Es la primera vez que trabajas con un guion de otro, ¿verdad?

Es la primera vez, sí. Pero siempre laburé un poco de esta manera. Lo que vuelven también lo escribimos en conjunto, pero en realidad lo escribió más Paulo Soria.

¿Y ahí hay algo diferente?

Lo que hicimos acá fue diferente, en cuanto a que yo me apropié. El proceso con Benjamín fue un proceso en conjunto. Él es el que escribió el guion, él fue el que escribió la primera versión. Nosotros nos juntamos y charlamos, nos pasamos música, conversamos y demás, pero la primera versión del guion la escribió Benja. Y a partir de eso empezamos a trabajar en conjunto. Pero no es algo que a mí me llega ya escrito, en algún punto surge de una idea que tenía haber tomado los cuentos de Mariana, de haber conversado con ella, y había toda una idea de que la idea de que la película suceda en el verano del 2002, entonces que un poco el contexto de estos chicos sea la crisis y la descomposición social del 2001, todo eso estaba inicialmente. La primera versión fue completamente de Benja y yo diría que las características fundamentales de Natalia también, de la protagonista, después fue un trabajo que hicimos juntos. Él siempre escribió las versiones, pero nosotros de una a otra conversábamos mucho. Entonces quiero decir, siempre lo sentí como propio. Pero la verdad es que también lo hacíamos un poco, lo conversábamos y había algo también de que aparecían nuestras vivencias en el guión y también las mías. Los dos tenemos la misma edad, transitamos juntos, no juntos porque nos conociéramos, pero habíamos estado como en los mismos lugares. Había como una sinergia entre nosotros de, generacional sin duda, y quizás también como grupal y cultural. Entonces creo que en ese sentido, me fue como bastante sencillo, nunca lo sentí como algo ajeno.

¿Y Mariana participó en algún proceso, le dieron algo para leer?

Sí, ella no participó en el proceso, ella me acuerdo que apenas nos conocimos me dijo que no le interesaba vincularse, que no le interesaba escribirlo, que no le interesaba escribir un guión tampoco. Creo que también después, un poco casi como una decisión, porque hay algo que tiene que es un poco inclasificable, y creo que eso es lo que a mí más me interesa o lo que quería buscar. Digamos que no es tan fácil, no es una adaptación, definitivamente es una transposición. Entonces creo que en este título hay mucha libertad para trabajar con los cuentos. Mariana lo que sí fue, es que leyó, entonces bueno, con estos cuentos fue casi como una materia prima para un poco, creo que contar qué es lo que nos sucedía a nosotros con esos cuentos, que creo que es lo que tratan, las transposiciones de las obras que escribíamos, no tanto una adaptación. Yo creo que una adaptación siempre está un poco destinada al fracaso, la verdad. Entonces por eso me parece que los tomamos un poco casi como una, digamos, muy libre la forma en que los pensamos. Están como inspirados en esos cuentos, si bien igual el argumento es el de la Virgen de la Tosquera, y mi intención de haber leído muchísimo Enríquez era poder transpolar el universo literario de Enríquez al mundo audiovisual. Eso era algo que yo también lo quería hacer y me interesaba puntualmente, era como poder capturar ese espíritu a mi manera de ver. Pero bueno, creo que sí, leyó dos versiones del guión. Por decirte, creo que la tercera o la cuarta, y nos hizo una devolución muy extensa, que la usamos, bastante extensa, creo que tuvimos una reunión con ella, y funcionó un poco como una mirada a su participación y su aporte, después nosotros lo incorporamos también al guión. O sea, leyó una versión y nos dijo qué pensaba, las cosas que le gustaban, las cosas que no, fue bastante extensa, y nosotros sobre esa devolución que hizo Enríquez en su momento, trabajamos después, y trabajó Benja también para sacar lo que fue la última versión, creo que son cinco versiones. Creo que Benja sacó la cuarta versión y la quinta ya es la mía, que pues está de camino a filmar, en donde yo ya reescribí cosas, pero más apropiándomela totalmente, para reescribir escenas y cosas, ya pensándola, pensando en tanto puesta de cámara, actores y demás, entonces hizo como un proceso así. Y la verdad es que Mariana tiene tanta cultura cinematográfica, además de cultura general, pero tiene tanta cultura cinematográfica, y esa misma recuerda con un audio me dice, me cuesta muy poco hacer una devolución sobre esto, porque siento como que ya se había desapegado, entendía que era una obra cinematográfica.

¿Cómo fue para vos volver como directora y recrear ese universo?

Nunca me había pasado y nunca había transitado esta experiencia. Es muy lindo trabajar con un material audiovisual o teatral o lo que sea, y en mi caso audiovisual, en donde puede aparecer como la propia experiencia como referencia. Entonces para mí fue hermoso, porque más allá de que fue una época muy difícil, sin lugar a dudas y lo transité de esa manera, y eso es un poco lo que habla la peli, y una descomposición social muy fuerte y muy inmediata, y de una situación de personas que estaban en un estado como de tensión permanente y todo eso está, y hay como una suerte de demonio, de contexto endemoniado, maldito. Usar todo eso para lenguaje de género es un poco como materia prima para hacer género, contar en ese sentido es muy catártico, la verdad. Eso por un lado, es como catártico, es como que exorcizás algo. Y después es muy lindo porque es como volver a transitar una época de la vida, e insisto, es una película bastante cruel lo que le pasa a la protagonista y demás, pero que es muy lindo volver a transitar como esa forma de vincularse, esa forma de vivir, esos adolescentes callejeros que éramos, que es un poco lo que cuenta la peli, es que estaban callejeando el lugar en donde van a bailar, fue como lindo el vestuario, fue muy divertido. Y además, casi te diría que había algo medio generacional en el equipo, porque teníamos todos más o menos la misma edad, con lo cual había un pasado compartido, hacía como muy colaborativo todo, y era como un factor de exorcismo general, poder hablar de esto de esta manera, y divertirnos y no juzgarlo, y en ese sentido estuvo buenísimo. Que la propia experiencia sea como la referencia es muy bueno, y sobre todo es muy bueno para dirigir actores.

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